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Serpientes venenosas: un peligro olvidado para quienes trabajan al aire libre

Posted on by Stephanie Pendergrass, M.S.
Víbora cobriza o cabeza de cobre: Foto cortesía del Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre de los EE. UU.

Las personas que trabajan al aire libre pueden afrontar varios peligros. Uno de estos peligros, frecuentemente inesperados, son las mordeduras de serpiente. Se pueden encontrar serpientes venenosas en lugares de trabajo en todos los Estados Unidos. Las áreas geográficas del país donde las personas que trabajan al aire libre tienen más probabilidades de encontrarse con una serpiente venenosa son las del sur, el sudoeste y el oeste. Entre el 2008 y el 2015, la mayor cantidad de muertes por mordeduras de serpientes venenosas ocurrió en las áreas del sur y del medio oeste de los Estados Unidos [Forrester et al., 2018]. La cantidad de mordeduras de serpientes venenosas está aumentando gradualmente en la mayoría de los estados [Schulte, 2017]. El riesgo de que los trabajadores se encuentren con serpientes venenosas fuera de estas áreas podría aumentar a medida que los cambios en el clima a nivel local permitan que las especies de serpientes venenosas se trasladen a hábitats cada vez más favorables [Yanez-Arenas et al., 2016]. Por otro lado, los eventos climáticos extremos, como los huracanes, las inundaciones y las sequías podrían afectar el riesgo de que los trabajadores se encuentren con serpientes venenosas [Wozniak et al., 2006]. Por ejemplo, un estudio de 20 años realizado en California halló que las mordeduras de serpiente aumentaron después de los eventos climáticos con precipitaciones y disminuyeron durante las sequías [Phillips et al., 2018]. Otros factores que afectan los encuentros entre serpientes venenosas y seres humanos incluyen la intrusión humana en sus hábitats, el desplazamiento de animales durante y después de los desastres naturales (tornados, huracanes, inundaciones) y periodos prolongados de tiempo atípicamente caluroso y húmedo para la estación [Fraizer, 2018; Jones y Baker, 2012].

Entre las personas que trabajan al aire libre con mayores probabilidades de encontrarse con serpientes venenosas están los guardaparques, paisajistas, agricultores, cuidadores de campos deportivos o escolares, trabajadores de zoológicos, guardabosques, jardineros, jornaleros, peones, trabajadores de la construcción, pintores, pastores de iglesias (al manipular serpientes durante servicios religiosos) y personas a cargo de manipular reptiles. Entre el 1 de enero del 2014 y el 5 de noviembre del 2015, se notificaron al Registro Norteamericano ToxIC de Mordeduras de Serpiente 180 mordeduras de serpiente en adultos, de las cuales 25 (el 13.9 %) ocurrieron cuando estaban trabajando [Spyres et al., 2016]. El estado con la mayor cantidad de mordeduras ocupacionales de serpientes venenosas fue Arizona, con 13 casos (el 17 %), seguido de Texas con 4 casos (el 11 %) [Spyres et al., 2016]. Los trabajadores de paisajismo (el 28 %) y los de zoológicos y de la industria de reptiles exóticos (el 24 %) representaron las ocupaciones con la mayor cantidad de mordeduras de serpientes venenosas [Spyres et al., 2016].

El análisis de los datos provenientes de la Asociación Estadounidense de Centros de Control de Intoxicaciones y Envenenamientos que cubrían el periodo 2006-2015 halló que se notificaron 65 695 exposiciones a serpientes venenosas, con 31 muertes [Mowry, Spyker et al., 2016]. La baja cantidad de muertes en los Estados Unidos se debe a la disponibilidad de antídotos (contravenenos) y atención médica avanzada [Sanders, 2015]. Cabe notar el contraste con las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS): de 1.8 a 2.7 millones de mordeduras de serpientes venenosas en todo el mundo y de 81 000 a 137 000 muertes por mordeduras de serpiente [WHO, 2019].

Entre las serpientes venenosas que son nativas de los Estados Unidos están la serpiente de cascabel, la cobriza o cabeza de cobre, la mocasín de agua (boca de algodón) y la coral. Las víboras de fosa, como la serpiente de cascabel, la cobriza y la mocasín de agua, tienen pupilas en forma de rendija, cabeza triangular (debido a las bolsas de veneno) y una hendidura ubicada entre los ojos y las fosas nasales. Los elápidos, como la serpiente coral, tienen bandas de colores brillantes (rojo, negro y amarillo) y pueden confundirse con serpientes no venenosas, como la serpiente escarlata real, la serpiente de leche mexicana y la serpiente de leche roja. Para ayudar a diferenciar la serpiente coral de las semejantes, es útil recordar la rima “rojo sobre negro, amigo de Pedro; rojo sobre amarillo, mata como diablillo” (adaptado del inglés, red on black, friend of Jack; red on yellow, kill a fellow).

Signos y síntomas

La gravedad de los signos y síntomas de las mordeduras de serpientes venenosas podría variar según el tipo de veneno inyectado y la cantidad. Las afecciones crónicas, los medicamentos y la edad podrían aumentar la sensibilidad a los efectos del veneno y empeorar el desenlace [Spyres et al., 2018; Tekin et al., 2015; Dubinsky, 1996]. Debido a la complejidad de los componentes del veneno de serpiente, la víctima de una mordedura podría presentar una combinación de manifestaciones clínicas que varían desde daño localizado en los tejidos hasta efectos sistémicos potencialmente mortales [Parker-Cote y Meggs, 2018; Adukauskiene et al., 2011; Pizon, 2007; Cribari, 2004]: 

  • Dolor o sensación de ardor en el sitio de la mordedura que al progresar se va alejando del sitio.
  • Mayor sangrado y más moretones
  • Mareos
  • Visión borrosa
  • Mayor sudoración
  • Dificultad para respirar
  • Hormigueo o adormecimiento alrededor de la boca
  • Náuseas y vómitos
  • Palidez y sensación de frío (que, acompañados de baja presión arterial, náuseas y sudoración son signos de choque y anafilaxis) [Esiene et al., 2019; Zad et al., 2009; Norris et al., 2007].
  • Menor lucidez mental
  • Parálisis
  • Insuficiencia aguda del sistema cardiovascular
  • Coma
  • Muerte

Cómo prevenir las mordeduras de serpientes venenosas

Qué pueden hacer los empleadores:

  • Tratar la posibilidad de mordeduras de serpientes venenosas como un peligro del lugar de trabajo.
  • Educar a los empleados sobre cómo identificar y evitar a las serpientes venenosas en el lugar de trabajo.
  • Poner énfasis en tener “conciencia situacional” y educar a los empleados sobre cómo prevenir las mordeduras de serpiente (p. ej., evitar poner los pies o las manos en lugares que no puedan inspeccionar visualmente).
  • Considerar dar a los empleados equipos de protección personal (EPP) adecuados, como botas a prueba de serpientes o cubrezapatos a prueba de perforaciones, y guantes de cuero o Kevlar [Gonzaga et al., 2016].
  • Elaborar y poner en práctica un plan de respuesta a emergencias por mordeduras de serpientes venenosas para que los empleados sepan qué hacer en caso de ser mordidos.
  • Durante la respuesta a desastres naturales, el líder o coordinador (p. ej., el comandante de incidentes) que esté articulando los esfuerzos de recuperación debe realizar una evaluación de riesgos que incluya la probabilidad de que los trabajadores se encuentren con serpientes y de mordeduras de serpientes venenosas.

Qué pueden hacer los empleados:

  • Tener conciencia sobre sus alrededores.
  • Si se encuentran con una serpiente, NO manipularla (la mayoría de las mordeduras ocurren cuando las personas tratan de atrapar o matar las serpientes venenosas). Deben alejarse de la serpiente y notificar a los otros trabajadores sobre su ubicación y descripción.
  • NO ignorar las mordeduras de serpientes venenosas pequeñas o de poca edad. Ellas nacen con veneno tan potente como el de las adultas.
  • Usar ropa protectora y EPP adecuados, como botas a prueba de serpientes, guantes de cuero y pantalones largos durante las labores al aire libre.
  • Usar guantes de cuero y herramientas para mover las pilas de maleza, las hojas, la madera, los metales y los escombros, y hacerlo levantando hacia sí mismos el lado opuesto, porque esto crea una barrera entre el trabajador y cualquier serpiente venenosa que haya debajo.
  • Ser consciente de que las serpientes son más activas durante el tiempo cálido y la noche.
  • Hacer ruido, ya que las serpientes tienden a evitarlo (si bien no tienen oídos externos, tienen un oído interno que puede sentir las vibraciones de los sonidos, p. ej., de pasos y voces).
  • Los trabajadores de respuesta (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias [FEMA], fuerzas armadas, policía, bomberos, servicios médicos de emergencias [EMS], veterinarios, Servicio de Salud Pública de los EE. UU., etc.] a desastres naturales (huracanes, tornados, inundaciones, sequías, etc.) deben ser cautos y entender que, al igual que las personas, las serpientes venenosas también estarán desplazadas y buscando áreas seguras, secas y habitables [Jones y Baker, 2012; Wozniak et al., 2006].

Qué hacer si una serpiente lo muerde a usted o a un compañero de trabajo

  • Aleje a la persona mordida de la serpiente lo suficiente para que no la pueda volver a morder (aproximadamente la mitad o dos tercios del largo de la serpiente).
  • ¡Mantenga la calma! Llame al 9-1-1 o pida a otra persona que llame al 9-1-1. ¡Siempre trate las mordeduras de serpiente como emergencias!
  • Notifique a su supervisor y a otros empleados.
  • Observe el sitio de la mordedura para ver si hay 2 heridas punzantes (heridas de colmillos). La “ausencia” de marcas visibles de colmillos NO es evidencia de que no haya una mordedura de serpiente venenosa. Algunas tienen colmillos muy pequeños (la serpiente coral) y las heridas punzantes podrían no verse a simple vista.
  • Pida a alguien que identifique y tome una foto de la serpiente si es posible. ¡No debe acercarse ni intentar atraparla o matarla! ¡El personal de la sala de emergencias NO quiere que les lleve la serpiente!
  • Restrinja los movimientos de la persona mordida y mantenga el sitio de la mordedura por debajo del nivel del corazón. El movimiento y la elevación del sitio por encima del nivel del corazón aumentará la frecuencia cardiaca y la velocidad con que el veneno se mueve por el cuerpo.
  • Si es posible, lave el sitio con agua y jabón cuanto antes.
  • Cubra la herida con un vendaje limpio y seco.
  • Si no hay servicios médicos de emergencias (EMS) inmediatamente disponibles, administre primeros auxilios (de ser posible ya en camino a la sala de emergencias) y comience el transporte de la víctima a la sala de emergencias más cercana.

Nota adicional: Después de la mordedura de una serpiente venenosa, existe la posibilidad de que la víctima tenga una reacción anafiláctica (una reacción alérgica grave) al veneno y, en algunos casos, al antídoto que se usa para tratar las mordeduras de serpiente [Rencher et al., 2018; Bebarta et al., 2010; de Medeiros et al., 2008; Cannon et al., 2008; Prescott y Potter, 2005; Brooks et al., 2004; Camilleri y Offerman, 2004]. El veneno de serpiente, que es básicamente saliva altamente modificada, está compuesto de proteínas (80 %) y enzimas (20 %), que pueden desencadenar reacciones anafilácticas en algunas personas. Asimismo, es posible que los trabajadores de mayor edad sean más susceptibles debido a comorbilidades y medicamentos, que pueden aumentar su riesgo de pérdida de sangre y daño a los tejidos (Spryes et al., 2018; Feitosa et al., 2015). Si la víctima tiene una reacción anafiláctica, es necesario su tratamiento médico de emergencia. Si no hay un servicio médico de emergencias (EMS) inmediatamente disponible y la víctima ha recibido primeros auxilios, se puede monitorear la propagación del veneno por la ubicación del dolor y la inflamación. Haga una marca cada 15 minutos en los márgenes principales de donde haya dolor e inflamación y anote la hora. Esto ayudará al médico de la sala de emergencias a determinar qué tan rápido se está propagando el veneno y a tener una idea del nivel de daño a los tejidos.

Lo que NO debe hacer

  • No espere para buscar atención médica; búsquela de inmediato si tiene una mordedura.
  • No intente capturar ni matar a la serpiente.
  • No aplique hielo al sitio de la mordedura.
  • No aplique ningún torniquete.
  • No sumerja el sitio de la mordedura en agua ni otros líquidos.
  • No le haga cortes a la herida de la mordedura ni intente succionar el veneno para sacarlo.
  • No tome bebidas con alcohol ni cafeína.

Esperamos que este blog cree conciencia y aumente los conocimientos sobre el riesgo que pueden representar las serpientes venenosas para las personas que trabajan al aire libre. Los empleadores y sus empleados deben ser conscientes de los peligros del trabajo al aire libre en los lugares donde puede haber serpientes venenosas. Los conocimientos sobre las serpientes nativas junto al uso de prácticas laborales seguras pueden prevenir y reducir el riesgo de los trabajadores en las áreas donde las serpientes venenosas son prevalentes. Puede encontrar más información en la página web de NIOSH sobre las serpientes venenosas. Comparta con nosotros las prácticas, los métodos, los procedimientos o las herramientas de su lugar de trabajo que hayan ayudado a proteger a los trabajadores de serpientes venenosas y los peligros relacionados. Siempre estamos interesados en tener información que ayude a mejorar la seguridad y la salud en el lugar de trabajo.

Stephanie Pendergrass, M.S., es química de investigación, bióloga, técnica de servicios médicos de emergencias avanzados (AEMT) y herpetóloga en la División de Integración Científica de NIOSH.

Una versión del blog en inglés está disponible en: http://blogs.cdc.gov/niosh-science-blog/2019/07/09/snakes

Referencias

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